Un estudio que trató de determinar cómo afectan la calidad de la vida los tratamientos de cáncer de próstata en Estados Unidos, indica que los pacientes deben enfrentar problemas sexuales, urinarios o de otra índole.
De todas las opciones estudiadas cirugía, radiación, terapia hormonal o semillas radioactivas, la cirugía parece tener el mayor riesgo de efectos secundarios, y las semillas radioactivas, el menor.
La terapia con hormonas, si se combina con radiación, tiene un fuerte efecto sobre la vitalidad y la sexualidad masculina.
Las bolitas radioactivas en ocasiones también causan problemas sexuales, pero con más frecuencia traen incomodidad para orinar.
La investigación, publicada en la revista especializadaNew England Journal of Medicine , no alude a las tasas de curación de los diferentes tratamientos.