El ministro brasileño de Relaciones Exteriores, Celso Amorim, aseguró que existe un gran interés de varios países del mundo en dialogar con el gobierno del presidente socialista, Luiz Inácio Lula da Silva.
"Existe una demanda por Lula mucho mayor que la oferta. No son invitaciones formales sino demandas insistentes", afirmó el canciller brasileño en una entrevista publicada ayer por el diario "Jornal do Brasil".
Según el ministro, las numerosas visitas al exterior realizadas por Lula en sus escasos seis meses de gestión y las visitas que 12 presidentes suramericanos han hecho a Brasilia en el mismo período ocurren en momentos en que Brasil realiza negociaciones en varios frentes.
"Todas las visitas, mías y de Lula, tienen un objetivo. Se realizan en un momento en que estamos empeñados en varios procesos complejos: la negociación del ALCA (Area de Libre Comercio de las Américas), la integración de Suramérica, la consolidación del Mercosur, negociaciones con la Unión Europea y la posibilidad de una reforma al Consejo de Seguridad de la ONU", afirmó. Amorim aclaró que la prioridad brasileña en política exterior es la integración suramericana.
"Es la región que tiene una relación más directa con nuestro desarrollo económico y social, y en la que Brasil puede tener un impacto positivo y relacionarse con países cuya evolución también tendrá un impacto inmediato en Brasil", afirmó.
Según el canciller, Brasil está negociando con todos los países de Suramérica la ejecución de un verdadero proyecto de integración regional.
"Somos un continente cuyas arterias están interrumpidas. Nos faltan carreteras, vías férreas... Con la economía mundial en recesión, *por qué no pensamos en convertir los proyectos de integración suramericana en inversiones productivas e interesantes?", se preguntó Amorim.
Dijo que el Mercosur, la unión aduanera formada por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay, y de la que Bolivia y Chile son asociados, es la forma más concreta de integración en Suramérica y que, por ello, el objetivo de Brasil es profundizarlo y ampliarlo.
Destacó la relación estratégica con Argentina. "Es fundamental que a Argentina le vaya bien, así como es fundamental que a Brasil le vaya bien. En nuestra relación con los argentinos no hay áreas de sombra. Es de una franqueza como pocas veces vi", dijo.