El Gobierno colombiano explicará a las misiones diplomáticas en Bogotá la decisión de suspender la misión facilitadora del presidente venezolano, Hugo Chávez, y la senadora Piedad Córdoba en pro de un intercambio humanitario con las FARC.
El ministro de Relaciones Exteriores, Fernando Araújo, confirmó hoy que adelanta reuniones "con algunos jefes de misiones diplomáticas en Colombia", para explicar "lo que está sucediendo".
El Gobierno de Colombia quiere "tener un alto nivel de comunicación con todos los actores involucrados en estos hechos. Entendemos que la comunicación facilita que se entiendan las decisiones", aseguró Araujo.
El presidente colombiano, lvaro Uribe, dio por finalizada el miércoles pasado la labor de los mediadores, tras una llamada telefónica de Córdoba al jefe del Ejército colombiano, general Mario Montoya, a quien pasó a Chávez, que le preguntó por los secuestrados de la guerrilla.
Uribe le había advertido a su homólogo venezolano en la reciente Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile que no se pusiera en contacto con los altos mandos castrenses colombianos.
El presidente ha reiterado su preocupación por el hecho de que "la búsqueda del acuerdo humanitario sea utilizado por la guerrilla (...) para hacer protagonismo político y, al mismo tiempo, seguir asesinando aquí. Combinar las formas de lucha. Y que eso nos lleve a una confusión", dice el comunicado de la cancillería.
Desde mediados de agosto pasado, Uribe autorizó a Chávez y a Córdoba a realizar gestiones con la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para lograr el intercambio de 45 secuestrados por ese grupo insurgente por unos 500 rebeldes presos.
En esa lista de rehenes "canjeables", algunos en poder de las FARC desde hace ya casi diez años, están policías, militares, políticos, entre ellos la ex candidata presidencial Ingrid Betancourt, también de nacionalidad francesa, y tres estadounidenses.