La candidata presidencial del partido gobernante de México, Josefina Vázquez Mota, arremetió contra todos sus rivales, sin dejar títere con cabeza, en el último debate de todos los aspirantes antes de los comicios del 1 de julio.
El escenario fue un programa televisado de dos horas y media, en el que los protagonistas tuvieron su última posibilidad de llegar a una audiencia masiva con el fin de presentar sus ideas y quemar algunos de sus últimos cartuchos para convencer al electorado.
Vázquez Mota, del conservador Partido Acción Nacional (PAN), que se encuentra en una situación desesperada por una pronunciada baja en las encuestas, rompió la tónica aburrida del debate al demostrar desde un principio que había llegado a pelear, y a pelear con todos.
Pero el reto apenas fue aceptado por sus dos principales rivales, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.