El candidato presidencial boliviano Evo Morales participará el viernes en una manifestación de repudio a la presencia del presidente de EE.UU. George W. Bush, en la ciudad argentina de Mar del Plata, sede de la IV Cumbre de las Américas.
El líder indígena llegará mañana a Buenos Aires y se sumará a personalidades que rechazan la presencia de Bush en Argentina, como Diego Maradona.
El presidente defendió de manera elogiosa el comercio como motor benéfico: "en especial cuando se habla de pobreza, los créditos y donaciones palidecen en comparación con el bien que puede hacer en todos los niveles de la sociedad el desarrollo del comercio".
"Voy a decirle a la gente, a los líderes y a todo el que quiera escucharme allí abajo que nuestros mercados están abiertos, siempre y cuando ustedes abran sus mercados. En otras palabras, vamos a abrir los mercados", insistió. Reiteró, "nuestro mensaje es de empleo, democracia, honestidad y gobiernos transparentes".
En este sentido, hizo hincapié en que "lo importante es que se celebren elecciones libres y justas, para que la gente tenga la oportunidad de expresarse en las urnas. En eso consiste la democracia".
Pero, en lo que podría ser una alusión a Venezuela, otro país latinoamericano que preocupa a Washington, "si pensamos que la gente está alterando el curso normal de la democracia, minando instituciones como la libertad de prensa, no permitiendo que la gente ejerza sus derechos religiosos, hablaremos claro". "Hablaremos claro y esperamos que otros lo hagan también", concluyó.
El presidente consideró "buenas" las relaciones de Estados Unidos con América Latina y restó importancia al anti americanismo que crece en la región.
En una alusión concreta a Bolivia, donde las elecciones previstas para diciembre podrían dar la victoria al líder indígena Evo Morales, el presidente dijo que lo importante es que los comicios estén "libres de influencia extranjera".
Bush subrayó lo importante que en el continente sólo haya un país no democrático, Cuba, y se mostró optimista sobre el futuro de la región, que afrontará elecciones en los próximos meses que podrían significar un giro a la izquierda en varios países.