El candidato independiente de derecha, Alvaro Uribe, primero en las encuestas en la campaña presidencial colombiana, resultó ileso ayer en un atentado con un autobús bomba en la ciudad colombiana de Barranquilla, que causó la muerte de tres personas y una veintenta de heridos, según un primer balance.
De acuerdo a un balance actualizado entregado por el Ejército y la Policía, el bus cargado con explosivos explotó al paso del vehículo blindado en el que se desplazaba el dirigente político al frente de una caravana, destruyendo parcialmente el automóvil y causando heridas a una veintena de personas entre escoltas del candidato, miembros de la Policía y civiles.
Uribe había realizado una visita al puerto de Barranquilla, donde había almorzado, y se dirigía a su hotel, en un sector exclusivo de la ciudad, cuando estalló la bomba.
En sus primeras declaraciones luego del atentado, Uribe pidió a sus seguidores "serenidad, paciencia y firmeza, ante los hechos" y lamentó que personas hubieran resultado heridas en la acción. El candidato no se había enterado entonces que hubo muertos en el hecho.