La candidatura presidencial de la Premio Nobel de la Paz 1992, la líder indígena Rigoberta Menchú, apoyada por el izquierdista partido Encuentro por Guatemala (EG), transforma el panorama político de este país, históricamente dominado por hombres mestizos de derecha.
El analista político y jefe de la misión de observación electoral indígena, Alvaro Pop, dijo que la candidatura de Menchú "representa un importante desafío para el sistema electoral guatemalteco", que tendrá que demostrar su capacidad "de respeto y tolerancia" para todas las expresiones políticas.
Guatemala, refirió Pop, es un país "además de conservador, en términos políticos, con amplia cultura racista y machista", la cual se ve amenazada, "para el bien de la democracia" con la participación de la Premio Nobel y del partido indígena en formación "Winaq", en el proceso electoral.
El desafío, agregó el analista, también es para los indígenas guatemaltecos, que representan más del 40% por ciento de la población, y que históricamente han estado marginados de la toma de decisiones y participación política.
"Los líderes indígenas tienen que demostrar capacidad y madurez al momento de construir sus propuestas políticas, principalmente al abordar la variedad multicultural y multiling e de la sociedad guatemalteca", subrayó Pop.
Menchú, agregó, "debe expresar un planteamiento equilibrado que recoja la posición y sentir de los indígenas sobre los diferentes temas nacionales, sin perder de vista lo conservadora, racista y machista de la sociedad guatemalteca".