Miles de chilenos se enfrentaron ayer a una falla en tres de las cinco líneas del tren subterráneo que les dificultó movilizarse hacia sus destinos y ocasionó un caos vehicular gigantesco en las calles de Santiago por los usuarios que trataban de llegar en sus vehículos a sus trabajos y escuelas, en el peor desperfecto del metro en años.
La falla se originó por un cortocircuito en una línea de 20,000 vatios, que en las mañanas moviliza a entre 400,000 y 500,000 personas, precisó el ministro de Transporte, Andrés Gómez Lobo.