El capitán Francesco Schettino, principal imputado por el naufragio del crucero Costa Concordia, tomó la palabra por primera vez en la fase de instrucción del juicio para defenderse de las acusaciones que pesan sobre él y explicar su actuación durante la noche del accidente ante los peritos.
Schettino solicitó autorización para poder intervenir en la vista, que le fue concedida por la jueza instructora Valeria Montesarchio.
La audiencia, la cuarta relativa al examen y recogida de pruebas por el naufragio del buque el pasado 13 de enero y en el que fallecieron 32 personas, se celebró a puerta cerrada en el Teatro Moderno de Grosseto, convertido en un aula de tribunal debido a la gran cantidad de personas que pidieron asistir al juicio.
Schettino defendió diferentes aspectos de la maniobra que supuestamente ordenó después de que la nave chocara contra un escollo frente a las costas de la isla del Giglio, así como las iniciativas que adoptó durante el naufragio.
Los abogados encargados de su defensa presentaron un video con una reconstrucción de lo que supuestamente sucedió tras el naufragio.