La cápsula de transporte no tripulada Dragón descendió en paracaídas en el océano Pacífico con una carga preciosa de muestras médicas que trajo de la Estación Espacial Internacional, al concluir su primera misión oficial dentro de un contrato millonario con la NASA.
La empresa privada SpaceX, con sede en California, controló el regreso de la cápsula desde la órbita hasta el Pacífico a unos pocos kilómetros de distancia de la costa de Baja California.