La Casa Blanca destacó las ventajas de alojar a detenidos de Guantánamo en la cárcel de Thomson, en Illinois, aunque enfatizó que aún no ha tomado ninguna decisión al respecto.
El portavoz presidencial, Robert Gibbs, informó que “internar a los prisioneros en Thomson crearía empleos (en esa localidad) y creo que ayudaría mucho a cerrar Guantánamo”.
El pasado 16 de noviembre, representantes de la Oficina de Prisiones y del Pentágono visitaron la cárcel de máxima seguridad de Thomson.
Su alcalde, Jerry Hebeler; el gobernador del estado de Illinois, Pat Quinn, y Dick Durbin, el “número dos” de los demócratas en el Senado, quieren que el Gobierno compre esa prisión.
Según ellos, el encarcelamiento allí de los detenidos acarrearía más de $1,000 millones en inversiones en los próximos cuatro años para la renovación de la cárcel y crearía más de 3,000 empleos.
En cambio, algunos legisladores republicanos se oponen a la idea, con el argumento de que el traslado de detenidos de Guantánamo a Thomson podría convertir a la zona en un objetivo de futuros atentados terroristas.