El Parlamento de Guatemala aprobó de "urgencia nacional" una ley que contempla penas de hasta 15 años de cárcel y multas por más de $25,000 a las personas que roben teléfonos móviles y los comercialicen, informaron fuentes legislativas.
La Ley de Equipos Terminales Móviles, que había sido presentada desde 2008, fue aprobada con el apoyo de 117 de los 158 diputados al Congreso, en una sola lectura, con el objetivo de reducir los múltiples hechos de violencia relacionados con el robo de los teléfonos celulares.
"Esta ley busca llevar a prisión a las personas que roben teléfonos celulares y a quienes comercialicen con los aparatos que hayan sido obtenidos de forma ilegal", explicó la diputada Nineth Montenegro, del opositor partido Encuentro por Guatemala.