El cardenal George Pell, encargado de las finanzas en el Vaticano, afirmó ayer que nunca fue informado de los casos de pederastia cometidos en las parroquias de Australia en las que estuvo destinado durante las décadas de los años 70 y 90.
Así lo manifestó por videoconferencia desde Roma ante la Real Comisión sobre la Respuesta Institucional a los Abusos Sexuales contra Niños en Sídney, que investiga la repuesta de instituciones religiosas, públicas y educativas a la pederastia en Australia.
Interrogado por segundo día consecutivo sobre su responsabilidad ante los abusos sexuales que se cometían en sus parroquias, el cardenal australiano insistió en que no tuvo conocimiento de los casos en la época.
Estas declaraciones suscitaron la indignación de varias víctimas, que pusieron en duda que Pell no supiera nada de lo que pasaba en las ciudades.
El más alto cargo de la Iglesia católica que ha declarado en relación con casos de pederastia aseguró que cuenta con el total "respaldo" del papa Francisco.
Hasta el momento, el prelado ha admitido los "enormes errores" cometidos en la respuesta de la Iglesia católica a las denuncias de abusos sexuales contra niños por parte de sacerdotes, pero ha reiterado que desconocía que sacerdotes pederastas eran trasladados y sus delitos no eran denunciados.