El ministro de la Casa Civil, Pedro Parente, será el representante del gobierno brasileño en el proceso de transición para el nuevo Ejecutivo que salga electo de las urnas el próximo domingo, confirmó un portavoz de la Presidencia.
"El nombre a ser indicado por el nuevo gobierno depende, como es obvio, del presidente que sea elegido", precisó.
Asesores de la Presidencia han confirmado que después de la primera vuelta del domingo, el presidente Fernando Henrique Cardoso promulgará un decreto para crear 51 cargos especiales para las personas del presidente electo que se ocuparán de la transición.
La investidura del nuevo presidente que salga de las urnas el domingo o en la segunda vuelta del día 27, está prevista para el 1 de enero.
Cardoso está empeñado en que la transición sea lo más tranquila posible en medio de las turbulencias financieras que vive el mercado financiero desde hace meses.
De hecho, esta es la primera vez desde 1961, que un presidente democráticamente elegido entrega el poder a su sucesor al término de los cuatro años de legislatura.
Por su parte, el presidente Cardoso garantizó que se han tomado las providencias para que las elecciones se realicen sin incidentes.
"El 6 de octubre se realizarán elecciones transparentes en los que los ciudadanos tengan plena libertad de votar por el candidato que consideren el mejor para gobernar el país"", manifestó.