LOS SIETE detenidos en Miami son "terroristas autóctonos" que habían jurado fidelidad a Al Qaeda y elaboraron planes para atentar dentro de EE.UU, afirmó el secretario de Justicia, Alberto Gonzales.
"Este es un ejemplo de terrorismo autóctono, como los que ya se han visto en Canadá y en Londres", señaló el secretario en Washington.
"Son personas que, por la razón que sea, llegaron a considerar a su propio país como enemigo", dijo Gonzales.
Agentes de la Fuerza Conjunta Antiterrorista, encabezada por la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) irrumpió el jueves en un edificio de depósitos en Liberty City y detuvo a cinco ciudadanos estadounidenses, un haitiano residente legal de EE.UU. y un inmigrante indocumentado haitiano.
El subdirector de la FBI, John Pistole, dijo que los planes del grupo "eran más aspiraciones que planes operativos", e incluían ataques con explosivos contra la oficina de la FBI en Miami, y la torre Sears de Chicago, el segundo edificio más alto en EE.UU.
Los sospechosos, identificados como Narseal Batiste, Patrick Abraham, Stanley Grant Phanor, Naudimar Herrera, Burson Augustin, Lyglenson Lemorin, y Rotschild Augustine y con edades entre 22 y 32 años, fueron encausados por cuatro cargos cada uno de conspiración con Al Qaeda, planes terroristas y "el intento de hacer la guerra contra Estados Unidos".
El pliego de cargos sostiene que los sospechosos conspiraron "para dar apoyo material a una organización terrorista extranjera, y para dar apoyo material y recursos a los terroristas".
Si fueran hallados culpables, los encausados encaran sentencias de hasta 15 años de prisión por cada uno de los cargos.
Pistole dijo que los individuos "hicieron un juramento de fidelidad a Al Qaeda, o por lo menos lo que ellos creyeron que era Al Qaeda".
El FBI inició la investigación del grupo en diciembre último y un informante, infiltrado en el grupo, se hizo pasar por un miembro de Al Qaeda.
Los sospechosos, según las autoridades de EE.UU, hicieron a este individuo los pedidos de explosivos, armamento y apoyo financiero para las actividades que planificaban.
Gonzales dijo que los sospechosos "no tuvieron un contacto real con Al Qaeda", y la secretaria adjunta de Justicia, Alice Fisher, explicó que la ley permite el procesamiento a pesar de que los detenidos no hayan tenido contacto directo con la organización terrorista.
De acuerdo con el pliego de cargos, en diciembre pasado Batiste se reunió en varias ocasiones con un individuo que se hizo pasar por miembro de Al Qaeda, y le solicitó uniformes, botas, ametralladoras, equipos de radio, vehículos y $50,000 en efectivo.
El gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, dijo que "la vida continúa normalmente, pero todos debemos ser más vigilantes" tras la detención de siete supuestos terroristas que planeaban atentar contra la Torre Sears en Chicago.
"Las actividades siguen como cada día", manifestó Blagojevich en Springfield, la capital de Illinois, el estado al que pertenece la ciudad de Chicago.
Cargos contra implicados en dos planes terroristas
Llaman la atención a la ciudadanía para que esté pendiente de movimientos sospechosos.