El empresario Pedro Carmona, acusado de usurpar la presidencia de Hugo Chávez, se declaró perseguido político pero el gobierno dijo ayer que al fugarse de su lugar de detención y pedir asilo a Colombia admitió su culpabilidad en el golpe de Estado del 12 de abril.
"La fuga de Pedro Carmona evidencia una actitud de culpabilidad y una posición bien clara ante al país de la irresponsabilidad de quienes lideraron el golpe", dijo este viernes el ministro del Interior Diosdado Cabello a la agencia local Venpres.
Juan Martín Echeverría, abogado de Carmona, visitó ayer a su cliente en la residencia del embajador de Colombia en donde el jueves pidió asilo y quedó instalado tras huir de su domicilio en donde estaba detenido.
"Es perseguido político (y) debía buscar un refugio", dijo Echeverría quien sostuvo que la justicia venezolana incumplió las normas del debido proceso.
El pedido está siendo examinado por Bogotá en donde ayer el canciller colombiano Guillermo Fernández de Soto consideró posible que "en muy breve plazo se adopte una decisión".
Echeverría rehusó dar detalles acerca de cómo Carmona logró escapar y el ministro Cabello dijo que está en curso una investigación. "Hay cómplices que ayudaron a Carmona en la fuga".
Según allegados a Carmona, la última vez que lo vieron fue al mediodía del jueves cuando salió a dar una caminata, cosa que, según dijeron, hacía habitualmente.
Carmona se dirigió a la representación diplomática colombiana luego de que la corte de apelaciones revocó su prisión domiciliaria y ordenó recluirlo en un centro penitenciario.