El asesinato del periodista mexicano Eliseo Barrón buscaba intimidar a los reporteros de Torreón, para que no informaran de las actividades del cartel del narcotráfico que lo mató, informó la Fiscalía General.
Barrón, de 36 años, reportero desde hacía 10 años en La Opinión de Torreón, era especialista en temas policiales y acababa de publicar un artículo sobre corrupción policial.
El informador fue secuestrado el pasado 25 de mayo en su domicilio en Durango por un comando de once encapuchados, en presencia de su esposa e hijos, y asesinado por un comando de “Los Zetas”, el brazo armado del cartel del Golfo del que cinco integrantes fueron detenidos.
Lucio Fernández, alias “Lucifer”, líder de la célula local del grupo de sicarios, ordenó asesinar al reportero para escarmentar al gremio periodístico y evitar que informaran de sus pasos, según uno de los presuntos atacantes.