Dos de los principales carteles mexicanos que trafican cocaína en la frontera con Estados Unidos han unido fuerzas para mantener el control del narcotráfico después de que varios de sus líderes fueran arrestados, señaló ayer el gobierno.
El cártel de Tijuana, que trafica drogas a través de la frontera sudoccidental de Estados Unidos, es liderado por la conocida familia Arellano Félix, pero ha sido golpeado por una serie de arrestos durante los últimos tres años.
El cártel del Golfo trabaja en el norteño Estado de Tamaulipas, fronterizo con Texas, y su supuesto líder, Osiel Cárdenas, fue arrestado el año pasado.
Santiago Vasconcelos manifestó que un grupo de pistoleros, liderados por ex militares y ligados al cártel del Golfo, aparentemente había enviado a representantes a Tijuana para ayudar a los Arellano Félix a reconstruir su red de sicarios.
La alianza fue aparentemente planeada en prisión el año pasado entre Cárdenas, del cártel del Golfo, y Benjamín Arellano Félix, líder del cártel de Tijuana arrestado hace dos años.