La Casa Blanca respondió las declaraciones de los líderes de Irán de que cualquier acuerdo nuclear debe incluir una suspensión inmediata de las sanciones a ese país, e indicó que el presidente Barack Obama se retirará del diálogo a menos que dichas represalias sean levantadas gradualmente.
Ben Rhodes, asesor de política exterior de Obama, consideró que la posición dura del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei y del presidente Hasán Ruhani reflejan las presiones internas del sector ortodoxo de Irán, y dijo que los comentarios no significan que un acuerdo final sea inalcanzable.
Pero Rhodes apuntó que el acuerdo preliminar logrado por Irán y las seis potencias la semana pasada para reducir las actividades nucleares de Teherán ordena que las sanciones sean eliminadas gradualmente, no de una vez.
"Está bien claro y comprendido que el alivio de las sanciones será por fases'', le dijo Rhodes a reporteros.