Sencillos módulos de bambú se han convertido estos días en una solución para dar techo de manera temporal a miles de familias que perdieron sus hogares en el estado mexicano de Puebla por el terremoto.
Ese día, cuando se cumplían 32 años de otro poderoso sismo, la tierra se estremeció con fuerza y se cobró la vida de más de 360 personas en Ciudad de México y cinco estados.
Desde entonces miles de familias viven a la intemperie, debajo de árboles, lonas o láminas y, en el mejor de los casos, en tiendas de campaña, lo que ha llevado a organizaciones sociales e instituciones educativas a sumar esfuerzos para hallar una salida temporal.
El Instituto de Diseño e Innovación Tecnológica de la Universidad Iberoamericana de Puebla y Puebla Bambú, integrada por ONG, empresas y productores, crearon unas estructuras habitables temporales, económicas y prácticas.