El rescate de unas 60 personas que estarían sepultadas por un alud de tierra que cayó el martes pasado en la carretera Guarumales-Méndez, en la amazonía ecuatoriana, parecía casi imposible por la enorme masa de escombros caídos, y ayer sólo se ha podido rescatar un segundo cadáver. El cadáver de un hombre fue rescatado ayer del alud de tierra, informó un vocero de la Defensa Civil, que dijo que ahora son dos los cuerpos recuperados de los escombros.
El jueves pasado fue recuperado el cuerpo de una joven, que fue identificada como la estudiante Noelia Avila, de 14 años. El cuerpo que fue encontrado ayer en un sector de la carretera Guarumales-Méndez, a unos 370 al sureste de Quito, fue trasladado a la morgue del hospital de Méndez donde se esperaba que los familiares pudieran identificarlo, agregó el vocero de la Defensa Civil.
Sin embargo, el rescate de la mayor parte de las víctimas que permanecían sepultadas en la carretera Guarumales-Méndez parecía casi imposible por la enorme masa de escombros, informó Marcelo Suárez, de la Defensa Civil de la provincia de Morona Santiago. Se estima que el derrumbe sepultó entre 10 y 14 vehículos que estaban ocupados por unas 60 personas.
En tanto, un grupo de campesinos observa desde la distancia a una máquina excavadora que remueve toneladas de tierra tratando de encontrar los restos sepultados hace tres días. Una intensa lluvia, que arreció ayer, hacía más difícil y peligrosa la tarea de las patrullas de rescate que están trabajando en el lugar, una remota carretera que serpentea por las estribaciones andinas, a 4,500 metros sobre el nivel del mar, y a 280 kilómetros al sur de Quito.
Fuentes de la Defensa Civil y de la Cruz Roja han descartado la posibilidad de sobrevivientes. La búsqueda de los restos de las víctimas se realiza en medio del silencio, a veces interrumpido por sollozos de parientes de los desaparecidos, que concurren hasta el sitio y desde la distancia miran impotentes la inmensa mole de lodo y rocas que cubre la carretera.