La liberación de la niña ecuatoriana de 11 años Angélica Loja Cajamarca y su madre en Bruselas, tras conseguir la suspensión de su proceso de expulsión, abrió el debate sobre la política belga de inmigración, que coincide con la formación del futuro Gobierno.
La prensa, que destaca en portada el fin del calvario de Angélica y su madre tras permanecer un mes encerradas a la espera de su repatriación a Quito, recoge las opiniones de políticos y lectores a favor y en contra de reformar una legislación que permite el encierro de niños en centros de retención de ilegales antes de su expulsión del país.
"Esperemos que el caso de Angélica aliente a los políticos que intentan formar un nuevo Gobierno a hacer nuevas reglas", señala en su editorial el diario flamenco De Morgen, quien recuerda que "casi todos los países europeos permiten y realizan expulsiones de menores".