El caso de una joven de 15 años, presa durante casi un mes junto con 20 hombres en el estado brasileño de Pará (norte), destapó una práctica frecuente en esa entidad y sacudió hoy a las autoridades brasileñas.
La gobernadora de Pará, Ana Julia Carepa, admitió la sospecha de que la joven fue detenida para ser explotada sexualmente por los presos.
"Esa es una práctica lamentable, que infelizmente sucede hace algún tiempo. Pero es bueno hacer eso público, para que toda la sociedad se movilice y podamos acabar con esas prácticas", afirmó en un comunicado de prensa oficial.
"No hay disculpas para lo que ocurrió", agregó al prometer que su gobierno construirá celdas para mujeres.
La joven dijo a autoridades del estado que fue violada reiteradamente y obligada a hacer sexo a cambio de comida.
Una comisión de la Secretaría de Políticas para las Mujeres y la de los Derechos Humanos, ambas de la Presidencia de la República, se trasladó hoy hasta Belén, capital de Pará, para estudiar el caso de la joven, denunciado en la localidad de Abaetetuba, informó el gobierno.
El gobierno federal dijo que incluirá a la joven en el "Programa de Protección a Niños y Adolescentes amenazados de Muerte".
El Consejo Tutelar del Menor de Abaetatuba dijo que sólo supo del caso el 14 de noviembre a través de una denuncia anónima.
Varias autoridades de Pará han esquivado el asunto echándose la culpa entre la policía, jueces y fiscales.
El principal alegato de los policías era que no sabían que la joven era menor de edad cuando fue arrestada por hurto el 21 de octubre.
Las comisiones también atenderán denuncias de que al menos otra mujer, de 23 años de edad, fue mantenida presa junto con 70 hombres durante un mes en la comisaría de Parauapebas, también en el interior de Pará.
El caso de la adolescente adquirió resonancia en medio de nuevas denuncias internacionales sobre constantes violaciones a los derechos humanos por parte de entidades y cuerpos de seguridad del Estado Brasileño.
"También estoy chocada e indignada, como mujer y como gobernadora", dijo Carepa, al asegurar que no sabía que en el interior del estado -que gobierna desde el 1 de enero pasado- las mujeres estaban presas junto con hombres.
"Vamos a castigar de forma ejemplar. No importa si la víctima tiene 15, 20 o 100 años. Una mujer jamás puede estar presa en la misma celda con hombres", dijo.
También prometió castigar denuncias internacionales sobre otras sistemáticas violaciones de los derechos humanos en el sistema carcelario de Pará.
Movimientos civiles dijeron que en ese estado son comunes los casos de mujeres internadas junto con hombres.
La gobernadora emitió un decreto determinando que en el futuro debe haber "celdas dignas" para mujeres y en caso contrario las reas deberán ser trasladadas a otros municipios.
El Congreso Federal informó que también investigará el caso.
"Lo más aterrador de este crimen abominable es que todo fue hecho con autorización del delegado de la ciudad", dijo en un comunicado la diputada Luiza Erundina, líder de la bancada femenina de la Cámara de Diputados.
El presidente de la Comisión de Derechos humanos, Luiz Couto, dijo que se trata de "uno de los más aberrantes casos de violación a los derechos humanos perpetrados por agentes del Estado de los que se tengan noticia".