El caso de la niña Rosa que resultó embarazada tras ser violada en Costa Rica no sólo abrió una enorme polémica sobre el aborto en el país, sino que también sacudió al gabinete del presidente Enrique Bolaños.
La ministra de Salud Lucía Salvo reveló ayer que sus diferencias con su viceministra, Margarita Gurdián, sobre el sonado caso y la falta de apoyo del mandatario la obligaron a renunciar el miércoles.
Dijo haber informado a Bolaños sobre la situación y el le ofreció otro cargo pero eso no le vi hecho realidad. Fue muy lenta la decisión del presidente en apoyarnos en sustituir a la viceministra o cambiarla a otro lugar, señaló.