El convaleciente líder cubano, Fidel Castro, echó un nuevo jarro de agua fría sobre las relaciones entre La Habana y Bruselas, que no atraviesan por su mejor momento, con una crítica declaración en que acusó a la Unión Europea de plegarse a los intereses de EE.UU.
La Unión Europea "ha sido conducida por Washington a un callejón sin salida honorable", señala Castro en una reflexión publicada ayer por los medios oficiales de la isla, en respaldo a la respuesta de la cancillería cubana a la propuesta de diálogo lanzada este mes por Bruselas.
La pasada semana Cuba condicionó el diálogo con la UE a la eliminación de las sanciones diplomáticas contra la isla, suspendidas desde 2005, y pidió la supresión de la llamada posición común europea, aprobada en 1996 con el objetivo de promover la democracia y el respeto de los derechos humanos en la isla.
El presidente cubano, convaleciente desde hace casi un año de una grave enfermedad intestinal, no escatima críticas hacia la Unión Europea y considera que la respuesta cubana a la oferta de Bruselas contiene "palabras dignas de nuestra revolución".