El presidente cubano, Fidel Castro, encabezó ayer, un multitudinario acto político en La Habana para negar las acusaciones de EU de que su país apoya la guerra biológica.
El acto, al que asistieron más de 100,000 personas, según los cálculos oficiales, tuvo lugar en la localidad capitalina de Regla, y en él el gobernante cubano, con su tradicional uniforme verde olivo, no pronunció ningún discurso.
El pasado lunes, el subsecretario de Estados para Asuntos de Seguridad y Defensa de EU, John Bolton, dijo que La Habana colabora con otras naciones para desarrollar armas bacteriológicas.
Un grupo de científicos cubanos fueron los encargados en esta ocasión de desmentir tales afirmaciones de Bolton, y aseguró que los avances en la industria farmacéutica cubana están en función "de preservar la salud y salvar vidas".
La directora del Instituto Finlay, Concepción Campa; Luis Guerra, director del Centro de Ingeniería Genética y Biotecnología; Carlos Borroto, subdirector de esa institución, y Agustín Lage, director del Centro de Inmunología Molecular, figuraron entre los principales oradores en la denominada "Tribuna Abierta de la Revolución" que cada sábado se presenta en un lugar distinto de la geografía cubana.
"Quienes han dedicado días y noches al amor de construir y de investigar, quienes se han inyectado primero las vacunas antes de aplicarlas, quienes envían las vacunas al pueblo de Uruguay, no pueden trabajar para matar", afirmó Concepción Campa.
"Vengan para que vean hacer la única guerra que hacemos los cubanos junto a Fidel (Castro): la guerra por la vida", acotó la científica.