De esquina a esquina hay banderas y carteles con consignas por el socialismo y Fidel Castro.
De uno a otro extremo de la isla, y en una campaña inédita en 43 años de gobierno de Castro, las autoridades ha exhortado a la población a mostrar, desde ayer y por cuatro días, su apoyo al sistema socialista, firmando en respaldo a un proyecto de modificación constitucional.
La reforma, surgida el lunes pasado de organizaciones de masas vinculadas al Partido Comunista de Cuba (PCC), propone “consignar expresamente la voluntad del pueblo de que el régimen económico, político y social, consagrado en la constitución, es intocable”.
Castro ha dicho que estima conservadoramente que siete millones de cubanos firmarán respaldando la solicitud de modificación.
Tras afirmar en un discurso que los cubanos “seremos inconmoviblemente fieles a la patria, a la revolución y al socialismo”, Castro acudió a un pequeño centro de esta localidad, a unos 20 kilómetros al sur de La Habana, para apoyar con su firma una serie de reformas llamadas a garantizar el carácter socialista de la constitución.
Sentado en una pequeña mesa frente a un retrato gigantesco del legendario guerrillero argentino “Ernesto Che” Guevarra y otro de Antonio Maceo, héroe de la independencia, Castro firmó la planilla de apoyo: un folio de varias páginas con espacio para un total de 105 rúbricas por cada centro.