El presidente de Cuba, Fidel Castro, sufrió la noche del miércoles una caída accidental que le provocó fractura de rodilla y fisuras en un brazo, en un incidente que mantuvo en vilo al país durante varias horas, pero el líder cubano reafirmó que sigue al mando en la isla.
El gobernante, de 78 años, tropezó con el bordillo de una acera en la plaza "Ernesto Che Guevara", de esta ciudad, 280 km al este de La Habana, al concluir un discurso para egresados de una escuela de instructores de Arte.
Sudoroso y con evidentes señales de dolor en su rostro, fue el propio mandatario quien se encargó poco después de informar sobre su estado de salud.
Castro apareció algunas horas después en la televisión y se burló de aquellos enemigos que lo dieron por muerto.
"Les pido perdón por haberme caído, tengo alguna fractura en la rodilla y tal vez una en el brazo, pero estoy entero", indicó Castro.
"Como ustedes pueden ver, puedo hablar, y aunque me enyesen, puedo continuar con mi trabajo", sentenció Castro, sentado en una silla.
"El examen médico confirmó lo que el propio Comandante en Jefe pronosticó tras la caída accidental después del acto de ayer: fractura en la rodilla de la pierna izquierda y fisura en la parte superior del húmero del brazo derecho", explicó una escueta Nota Informativa.
Por su parte el presidente venezolano, Hugo Chávez se sumó a los compatriotas del presidente cubano, que mostraron su preocupación por la salud del mandatario, tras la caída.
El gobierno de Estados Unidos reaccionó a la caída del presidente cubano afirmando que las heridas sufridas por el mandatario son "poco preocupantes" en comparación con el sufrimiento del pueblo cubano, y se negó a desearle una pronta mejoría.
"Hemos oído que Castro se cayó", señaló el portavoz del Departamento de Estado, Richard Boucher, quien admitió no saber qué huesos se había roto el dirigente. "Nosotros, obviamente, hemos expresado nuestro punto de vista sobre lo que está roto en Cuba", subrayó Boucher.
Castro sufre fractura y fisura tras caída
Sudoroso y con evidentes señales de dolor en su rostro, fue el propio mandatario quien se encargó poco después de informar sobre su estado de salud.