El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, declaró catástrofe grave el avance de la lava del volcán Kilauea hacia el pueblo de Pahoa, de apenas 1,000 habitantes y situado en la Isla Grande del estado de Hawái.
La Casa Blanca anunció en un comunicado el envío de ayuda federal a Hawái, donde declaró el estado de emergencia el 5 de septiembre y mantiene en alerta de evacuación a 50 hogares.
La lava, que comenzó a salir en junio, aceleró su avance el penúltimo fin de semana de octubre, con 18 metros cada hora, pero en los últimos días avanza más lentamente, informaron las autoridades locales.