Unos 200 manifestantes católicos atacaron ayer a las fuerzas de seguridad con piedras, botellas y fuegos artificiales por toda Irlanda del Norte, durante centenares de marchas de la Orden Protestante de Orange, dijo la policía.
El primer incidente violento grave se desarrolló por una hora cerca de una urbanización católica en Ballymena, una localidad al noroeste de Belfast, en el marco de los desfiles del "12 de julio", el día más tenso de la temporada de marchas de la provincia británica.
Durante las celebraciones protestantes por una victoria del siglo XVII sobre los católicos se llevaban a cabo contra el telón de fondo de violencia callejera entre ambas partes en la provincia de gobierno británico.
Las marchas protestantes fueron blanco de los ataques de los católicos en muchas partes de la provincia, en incidentes que también derivaron en agresiones contra las fuerzas de seguridad.
"Un Desfile de Orange de cientos de personas pasaba por la urbanización cuando unos 200 manifestantes católicos trataron de entrar", dijo un portavoz de la policía en el área de Ballymena. "Cuando la policía los bloqueó, comenzaron a lanzar piedras, botellas y fuegos artificiales", agregó. No se produjeron heridos graves.
En Belfast, en el punto de inflamación del distrito de Ardoyne, los católicos abuchearon y lanzaron objetos pequeños a los manifestantes protestantes a su paso.
La policía luego confiscó alijos de armas rudimentarias en el lugar y advirtió de posibles confrontaciones cuando el desfile de la Orden de Orange regresara en la noche.
Más de 100,000 personas participaron en los desfiles orangistas, según las estimaciones de la policía, que temieron desde el principio de la marcha los enfrentamientos, una vez que los protestantes atravesaran de vuelta los feudos católicos.
La policía y el ejército se apostaron en los puntos en que la marcha pasaba cerca de los vecindarios católicos. Las fuerzas del orden también estaban muy presentes en Ardoyne, el feudo católico del norte de la ciudad, donde se temen disturbios al regreso de la marcha, a última hora de la tarde.