Las autoridades afganas impusieron un toque de queda en Kabul tras los violentos disturbios que causaron ayer la muerte de 14 personas, después de un accidente de tráfico en el que estuvo implicado un vehículo militar de Estados Unidos.
El Gobierno afgano ha pedido a los habitantes de Kabul que eviten las concentraciones públicas, según anunció la cadena de televisión estatal.
En un mensaje televisado, el presidente afgano, Hamid Karzai, advirtió que tomará "medidas serias" contra los responsables de los disturbios ocurridos en Kabul.
Tras un accidente de tráfico en el que se vio implicado un vehículo militar estadounidense, miles de manifestantes recorrieron las calles de la capital afgana al grito de "Muerte a Estados Unidos", "Muerte a Karzai" y "Muerte a la policía".
Muchos de ellos saquearon y prendieron fuego a una multitud de vehículos y tiendas, una guardería, cuatro unidades móviles de la cadena de televisión Ariana TV y parte del lujoso hotel Serena.
Catorce muertos en Afganistán
Al menos unos 30 puestos de control de la Policía también fueron destruidos en distintas partes de la ciudad.