Al menos 14 personas murieron y 34 resultaron heridas por la explosión de una bomba frente una casa de juego clandestina de la ciudad sureña paquistaní de Karachi.
El atentado tuvo lugar en Ghas Mandi, en el barrio de Liyari, feudo de bandas criminales próximas a partidos políticos y donde se registran con tiroteos y robos.