El gobierno colombiano respondió con cautela a los videos que las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) hicieron públicos. En ellos aparecen políticos secuestrados que instan al presidente Álvaro Uribe a acceder al intercambio de prisioneros.
Esta fue la sexta prueba de la supervivencia de los diputados, quienes instaron a Uribe a negociar e invitaron a otros países a colaborar en el intercambio.
Las FARC proponen que el gobierno libere a unos 500 rebeldes presos en Colombia y en el exterior a cambio de unos 60 presos, entre los que se encuentran doce diputados, tres estadounidenses, militares, policías y políticos, incluida la ex candidata Ingrid Betancourt.