La inclusión del activista puertorriqueño Rubén Berríos como cabeza de la delegación de Nicaragua motivó la cancelación del encuentro privado que iban a sostener los presidentes y cancilleres que asistieron a la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
Berríos fue incluido por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, como parte de su delegación, y le cedió un espacio en la plenaria de la Celac para que hablara a favor de la independencia de Puerto Rico.
Esto provocó un intercambio entre Ortega y el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, quien indicó que la inclusión de Berríos afectaba las normas consensuadas por los miembros de Celac, mientras que el nicaragüense pidió “respeto” a la voluntad de su país al ceder este espacio.