Miles de partidarios de la independencia vasca se reunieron en el norte de España para celebrar la liberación de un destacado político regional cuatro días después de que completara su condena de más de seis años de cárcel por haber intentado el resurgimiento del brazo político del grupo armado ETA.
Arnaldo Otegi, considerado el dirigente político del movimiento independentista vasco antes de que lo enviaran a prisión en 2009, fue recibido por más de 8,000 simpatizantes en el velódromo Anoeta en la ciudad de San Sebastián.