Río de Janeiro, antigua capital y la segunda urbe más poblada de Brasil, festejó sus 450 años de fundación con una variada programación cultural, artística, deportiva y protocolaria, en la que no podía faltar una enorme torta de cumpleaños.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff, después de participar de los actos por la investidura de su colega uruguayo, Tabaré Vázquez, retornó directamente de Montevideo para inaugurar el túnel subterráneo de 1.45 kilómetros “Río 450”, que unirá el centro de la “Ciudad Maravillosa” con el barrio de Gamboa.
Después de cortar la cinta inaugural y recorrer el túnel junto con otras autoridades sobre una camioneta antigua, Rousseff dio un rápido discurso en el que resaltó la gestión de la administración local y recordó la importancia histórica de Río de Janeiro para el país.
“El aniversario de una joven señora de 450 años es un momento para reflexionar: una parte importantísima de la historia de Brasil ocurrió en esta ciudad y en el área que hoy está siendo transformada. No solo la parte triste, de esclavitud, sino también en los momentos de afirmación del país”, afirmó la jefa de Estado.
Las celebraciones del aniversario comenzaron con el espectáculo musical “Río 450 años”, realizado en el espacio abierto de la reserva ambiental Quinta da Boa Vista, en el barrio São Cristóvão, ante más de 40 mil personas, según la Policía Militarizada.
El cántico de cumpleaños para Río de Janeiro fue dado por miles de personas, antes del mediodía, en Rua da Carioca.