EL PAPA Juan Pablo II ofició ayer la festividad del 150 aniversario de la proclamación de la Inmaculada Concepción.
El Pontífice recordó a los católicos que un dogma, para muchos es confuso, es el elemento central de su fe.
Según la idea de la Inmaculada Concepción, la Virgen María fue concebida sin el pecado original. Sin embargo, muchos católicos jóvenes confunden este concepto con el del Nacimiento Virgen, que sostiene que María concibió a Cristo sin tener relaciones sexuales, dijo el Vaticano.