Científicos españoles del Centro de Investigación Príncipe Felipe (CIPF) de la ciudad de Valencia han obtenido, por primera vez en Europa, una línea de células madre sin necesidad de destruir el embrión.
Dichas células son inmunológica y genéticamente compatibles con el embrión del que proceden y podrán usarse en el diseño de terapias dirigidas a regenerar órganos y tejidos dañados.
La línea, conocida como VAL10-B, en cuya obtención los investigadores han trabajado durante dos años, fue presentada por el responsable regional de Sanidad, Manuel Cervera, y por el jefe del equipo científico, Carlos Simón.
Simón señaló que siempre existirán "debates éticos y morales" sobre este tipo de investigaciones, aunque destacó que el objetivo de su equipo ha sido "obtener la mejor fuente de células madre", en este caso sin destruir el embrión.