Un censo de población que se realizará después de 11 años desató conflictos territoriales que han dejado medio centenar de heridos y un carro policial quemado, informó el Gobierno.
Al menos 54 personas resultaron heridas, la mayoría policías, cuando los agentes intentaron despejar una importante ruta, a 260 kilómetros al este de La Paz, que había sido tomada por pobladores del caserío rural de Colomi en rechazo al censo del 21 de noviembre en todo el país, según informes del Gobierno y la Policía.
Centenares de localidades mantienen disputas por límites no definidos, y muchas de ellas se oponen porque el censo tomó en cuenta una cartografía imprecisa. El Gobierno dijo que el empadronamiento no define límites territoriales, sino que recogerá información para planificar políticas de desarrollo.