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Centro de arrecifes Mundial

Las comunidades coralinas sirven como rompeolas, protegiendo las reas costeras durante las tormentas, y constituyen una fuente muy importante de protenas para millones de habitantes en pases tropicales.


La destrucción de los arrecifes coralinos ha sido motivo de preocupación para científicos y autoridades responsables del manejo de los recursos naturales, pues afirman que la falta de protección de estos ecosistemas es el principal motivo de deterioro.
Debido a ello, grupos ambientalistas mantienen una lucha constante por la conservación de los ecosistemas en Panamá, por lo que se ha convertido en el principal centro de arrecifes de toda Centroamérica, al igual que Costa Rica.
Informaciones señalan que en el resto de los países de Centroamérica casi no existen arrecifes de coral, posiblemente por la presencia de una franja de costa arenosa entre México y El Salvador, y por la descarga de los ríos que diluyen la salinidad e incrementan la falta de transparencia en las aguas costeras.
El Parque Nacional Coiba, en Panamá, incluido en la lista de Patrimonio Natural de la Humanidad, declarado por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), es uno de esos tesoros naturales escondidos, que debe ser protegido de los depredadores ambientales
Y es que la Isla de Coiba es una de las cuatro isletas que forma parte del Corredor Marino de Conservación del Pacífico Este Tropical, el cual constituye una iniciativa única de interconexión entre la Isla Malpelo y Gorgona de Colombia, Isla el Coco de Costa Rica y la Isla Galápagos de Ecuador.
Su valor natural es incalculable, ya que también es una población importante de corales. Es por esto que científicos extranjeros ven en los más de 2, 701 kilómetros cuadrados, un sitio de investigación.
Este es el caso del investigador estadounidense Luis Camilli, becario Fulbrigth, quien por 10 meses ha realizado un estudio sobre ciencias marinas en el área de la Isla de Coiba, en la provincia de Veraguas.
El propósito de Camilli, con estas investigaciones, es dar a conocer el impacto negativo de los humanos sobre los arrecifes coralinos del Pacífico panameño.
La pesca con arpón y con redes, el anclaje indiscriminado de botes, la colección de corales, la contaminación con químicos (entre estos fertilizantes, hidrocarburos y pesticidas), la alta sedimentación como producto de deforestación, son algunos de los daños causados por el hombre.
En Panamá, otro de los impactos naturales que afecta los arrecifes coralinos en el Pacífico es el Fenómeno de El Niño. Este produce una elevación anormal de las temperaturas en el océano, al punto que los corales pierden las microalgas unicelulares y se tornan completamente blancos. Eventualmente, los corales mueren.
Los arrecifes de la Costa del Pacífico son pequeños y cubren unas pocas hectáreas. Estos se desarrollan en áreas naturalmente protegidas, tienen pocas especies aunque con un alto número de individuos, viven bajo presión constante de organismos que se los comen (coralívoros), lo que afecta su crecimiento.

 


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289122
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América