Los estudiantes del instituto Giovanni Keplero de Roma desde hoy 12 de marzo serán los primeros alumnos italianos que podrán comprar preservativos sin salir del centro de enseñanza, en cualquiera de los seis distribuidores que se instalarán en los baños.
Hace nueve meses, la provincia de Roma había dado su autorización a la instalación de máquinas expendedoras de profilácticos como una de las medidas para dar a los jóvenes una "sana educación sexual" y prevenir la difusión de las enfermedades sexuales, pero hasta ahora ningún instituto lo había hecho.
La asociación de alumnos del Giovanni Keplero animó al director y a los docentes a aplicar la medida, convirtiéndose así en el primer instituto italiano que contará con distribuidores de condones.
Costarán a lo que se ha definido como "precios de estudiantes", es decir tres preservativos, dos euros.
La iniciativa ya ha provocado las críticas de la Iglesia católica y los medios de comunicación italianos recogen las declaraciones del cardenal Agostino Vallini, vicario del Papa para la diócesis de Roma, que afirmó que así "se banaliza la sexualidad".
Vallini pidió a los responsables de la provincia medidas para "educar a los jóvenes" en la sexualidad y que se dejen de usar "atajos".