EL BUQUE Oceanográfico y de Investigación Pesquera del Ministerio de Pesca de España, el Miguel Oliver, recientemente atracó en el Puerto de Balboa en Panamá, con 15 científicos españoles, quienes realizarán investigaciones sobre la abundancia y distribución de especies marinas en el Pacífico.
Construido a un costo de más de 30 millones de dólares por el astillero vigués MCies, el Miguel Oliver es uno de los más modernos y uno de los tres buques de investigación oceanográfica más sofisticados del mundo, y uno de los cinco más punteros como embarcación científica en el ámbito internacional, de acuerdo con los astilleros encargados de su construcción.
El buque científico posee seis amplios laboratorios especializados (de química, acústica, húmedo, biología, física e informática), sistemas de sísmica de alta resolución, sondas de detección de cardúmenes y sistemas de cartografías y topografía marinas.
Además tiene dos robots subacuáticos, los cuales realizan actividades como fotografías de reservas marinas, filmación de arrecifes y recursos pesqueros.
De acuerdo con la Oficina de Cooperación de la Embajada de España en Panamá, estos robots tienen la capacidad de operar a 4, 000 metros de profundidad.
Por ejemplo, el robot Rov Swordfish, equipado con dos cámaras, un brazo extendible y un sistema acústico de posicionamiento marino, permite localizar los barcos que han naufragado y examinar el impacto de las artes de pesca en los fondos marinos.
En cambio, el Robot Videoray es una herramienta para la evaluación y filmación del estado de las reservas marinas, arrecifes y recursos pesqueros.
Otra de las innovaciones del buque, indicó la embajada, es el Sistema de Posicionamineto Dinámico, que permite a la embarcación mantenerse en una determinada posición automáticamente con un margen de error mínimo de 30 centímetros, incluso en situaciones de mal tiempo.
Las investigaciones en el Miguel Oliver se orientan a ampliar los conocimientos sobre la composición específica en la zona de exclusividad de pesca del Pacífico panameño en lo que se refiere al fondo marino, que habita la plataforma y talud entre los 200 y 1500 metros de profundidad.
La llegada del buque, busca garantizar la sostenibiidad de los recursos marinos y lograr un desarrollo del sector pesquero panameño.
El centro de sísmica y los laboratorios integrados, convierten al navío Miguel Oliver en un "laboratorio flotante", el cual tiene equipos de última generación, como la potente esconda multihaz, que contribuye a un conocimiento preciso y completo de la morfología de los fondos marinos. Esta esconda, que alcanza los 7, 000 metros de profundidad, se complementa con la esconda de sísmica paramétrica, que elabora perfiles del subsuelo y detecta objetos en el sedimento.
Su avanzado sistema de navegación, computarizado y conectado por el sistema de comunicaciones vía satélite Inmarsat Fleet77, permite realizar conexiones internacionales para el envío y recepción de información a gran velocidad.
Algunos ya califican este buque de ecológico y silencioso, por lo que las inversiones en tecnología permiten que la embarcación cumpla con las más exigentes recomendaciones del Consejo Internacional de la Exploración del Mar contra la emisión de ruidos. Se ha efectuado un enorme esfuerzo para que el nivel de ruidos y vibraciones radiados al agua sean claramente inferiores a los exigidos por la normativa internacional ICES 209 que regula la emisión de ruidos y vibraciones al agua.
El Miguel Oliver tiene motores de propulsión diésel-eléctrica, que supone el empleo de energía limpia, por lo que posee equipos propios de reducción y almacenamiento de residuos, así como de depuración y control de agua.
Sin duda, que la embarcación se ha convertido en una exitosa herramienta de cooperación internacional en materia pesquera, ya que permite la posibilidad de conocer las características exactas del fondo marino y elaborar cartas de pesca de los caladeros de interés para las flotas comerciales.
La oficina de cooperación de la Embajada de España en Panamá señaló que la llegada del navío a suelo panameño se debe a una importante agenda de cooperación bilateral con el Gobierno de Panamá, a través del Fondo Mixto Hispano Panameño de Cooperación, con el apoyo al sector rural y pesquero, uno de los programas de cooperación prioritarios, al punto que se han destinado más de 4 millones de dólares para el desarrollo de acciones conjuntas hasta el 2009.
Uno de los principales resultados de este programa es la próxima firma de un Memorándum de Entendimiento en materia de cooperación técnica y científica, por medio de la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación y la Autoridad de Recursos Acuáticos de Panamá (ARAP).
Después que el Miguel Oliver cumpla con su misión en Panamá, continuará su paso por Perú y Argentina.
Se prevé que el barco regrese a tierras panameñas en agosto de 2008. La estadía del buque en el país será de un mes, a fin de continuar desarrollando actividades que contribuyan a mejorar el ordenamiento de los recursos pesqueros.
Cabe destacar, que el Reino de España desarrolla una agenda de cooperación bilateral con el gobierno panameño, que cuenta para este año con un presupuesto de más de 15 millones de dólares, de los cuales el 63% es aportado por España y 36% por Panamá.