Los políticos conservadores franceses, que responden al presidente Jacques Chirac, prometieron ayer actuar pronto y cumplir sus promesas de campaña, tras derrotar a la izquierda y la extrema derecha en la primera vuelta de las elecciones legislativas.
Con alrededor de un 44% de los votos contados, la centroderecha tomó una sólida ventaja sobre los socialistas y sus socios comunistas y el Partido Verde, que acumularon un sólo el 37% en medio de una abstención masiva.
Según los observadores la segunda vuelta del próximo domingo pueden liberar a Chirac de una camisa de fuerza con la que tuvo que gobernar durante cinco años al verse obligado a "cohabitar" con sus rivales de izquierda.
"El pueblo nos dio un mensaje, nos dijo "queremos resultados" y nosotros vamos a cumplir nuestras promesas de campaña, y lo vamos a hacer pronto", dijo a France Inter Radio Jean-Francois Cope, jefe de la campaña de Chirac, quien logró la reelección el 5 de mayo. Alrededor de 50 candidatos sellaron el domingo su victoria.