Más de 120 personas habrían muerto o desaparecido en los aludes provocados por las fuertes lluvias que azotan la isla de Leyte, en el centro del archipiélago, declararon ayer las autoridades locales.
Según los socorristas, por lo menos unas 40 personas murieron mientras otras 83 se daban por desaparecidas en las islas de Leyte, desde el centro del archipiélago, y en Mindanao, más al sur.
La presidenta Gloria Macapagal Arroyo ordenó a las agencias gubernamentales dar toda la ayuda necesaria y autorizó a las autoridades locales a declarar el estado de catástrofe natural para tener acceso lo más rápidamente posible al fondo destinado a ayudar a los afectados.
El responsable de la defensa civil, Melchor Rosales, precisó que la mayoría de las víctimas murieron en la isla de Leyte, donde el ejército sacó 23 cuerpos en las localidades de Liloan y Maasin.
Otros 15 cuerpos fueron también hallados en las provincias de Surigao y Agusan y en zonas cercanas a Mindanao, según la defensa civil.
Las operaciones de rescate se han complicado a causa de las lluvias, el aislamiento de algunas regiones afectadas y los daños causados por las inundaciones.