El hallazgo de decenas de nuevos cadáveres en los escombros elevó a 186 la cifra de muertos por el terremoto de 7 grados que el sábado golpeó la provincia central china de Sichuan, mientras que los heridos son ya 11,393 y al menos 21 personas están desaparecidas.
La gran mayoría de los fallecidos murió en el área municipal de Yaan, en la que se registró el sismo, concretamente en la comarca de Lushan, donde se situó el epicentro. Las autoridades informaron también que el sismo dañó un centenar de bienes de patrimonio cultural.