Setenta personas murieron ayer cuando el autobús en que viajaban por el sudoeste de Nigeria embistió a un camión cisterna cargado con queroseno que se incendió, informaron portavoces de la Policía de Tránsito local.
El choque se produjo durante la madrugada en la muy transitada carretera que une la ciudad de Ibadan con Lagos, la capital económica nigeriana, según los portavoces policiales, que subrayaron que sólo tres personas sobrevivieron al accidente, el peor en su tipo en los últimos años en el país.
La mayoría de las víctimas del siniestro han quedado calcinadas y su reconocimiento es imposible, agregaron los portavoces de la Policía.
Según las fuentes, el vehículo de pasajeros chocó con el camión, que estaba detenido sobre la ruta y, al parecer, con las luces apagadas.
Las llamas se propagaron rápidamente tras una segunda explosión en el interior del autobús, donde, al parecer, iban almacenados dos tambores con 50 litros de gasolina extra cada uno, según las fuentes.
La FAO calcula que hasta el momento cerca de 100 millones de aves han muerto o han sido sacrificadas en Asia para prevenir la propagación de la epizootia.
La FAO y la OMS han criticado a algunos países asiáticos por su lenta respuesta ante la crisis sanitaria causada por la "gripe del pollo".