Un sangriento fin de semana en Irak y Afganistán puso una nota sombría en la tradicional ceremonia en que el presidente estadounidense George W. Bush perdona la vida a un pavo, en vísperas de la celebración del día de Acción de Gracias.
Bush dijo a los estadounidenses que tienen mucho por qué agradecer, en una homilía en honor de las tropas que enfrentan peligros en el exterior, que reemplazó al buen humor que generalmente caracteriza al evento, una tradición en la Casa Blanca. Bush, perdonó a "Stars", quien será enviado a una granja, donde acuden todos los animales perdonados.