Los antepasados de Charles Darwin moraron en Árica hace 45,000 años, según las conclusiones del Proyecto Genográfico presentadas en Sídney.
El viaje hacia el pasado de los expertos fue posible gracias al estudio del ADN del tataranieto del autor de "El origen de las especies", Chris Darwin, quien reside en Australia.
"Una parte del cromosoma Y de cada hombre, llamada región que no se recombina", contiene una información genética exacta a la del padre, el resto cambia en cada generación", explicó Lisa Matisoon Smith, la investigadora principal para la región de Oceanía, durante la presentación.
"Al seguir el marcador genético desde la actualidad hasta su origen, se puede determinar cuál es el antecesor común de todos los hombres vivos portadores de ese marcador", dijo.