El presidente venezolano, Hugo Chávez, anunció ayer públicamente el comienzo de un polémico plan educativo de alfabetización, con el apoyo del Gobierno cubano y que ha sido denunciado por la oposición como un programa de "ideologización".
En una cadena nacional de radio y televisión, el mandatario presentó el "Plan nacional de alfabetización Robinson", llamado "Misión Robinson", que tiene como objetivo enseñar a leer y a escribir a un millón de personas en lo que resta de año.
"El objetivo Robinson es llenar de luces a esos compatriotas dejados en el olvido", subrayó Chávez, en una transmisión desde el Palacio Presidencial de Miraflores, en Caracas, dominada por un alto despliegue de tecnología en comunicaciones y modernos equipos, recientemente adquiridos por el Gobierno.
Chávez realizó contactos en directo "vía satélite, vía microondas y de radio" con las diferentes regiones del país en las que comenzó la aplicación del plan.
El plan de alfabetización implica una inversión de 25 millones de dólares y se espera instruir a personas, sobre todo, en zonas rurales, marginales, indígenas, a la población carcelaria e incapacitados.