El presidente venezolano, Hugo Chávez, con su simbólico traje militar y en plena frontera con Colombia, donde se hallaron 14 cadáveres, anunció su estrategia de "defensa integral de la nación", exigió a Bogotá asumir sus responsabilidades y culpó a Estados Unidos por el aumento de la violencia en la región.
El conflicto con los insurgentes "no es un problema de los venezolanos y por lo tanto el Estado colombiano debe asumir su responsabilidad, porque es de allá para acá que vienen los guerrilleros, narcotraficantes, paramilitares, sicarios", dijo Chávez la noche del miércoles.
"Nosotros somos víctimas de un conflicto interno de Colombia y no los victimarios", añadió en su visita a la sede del Teatro de Operaciones (TO1) en Guasdualito.
Chávez delineó una estrategia de tres frentes para tratar de frenar la violencia en la zona: nuevo equipamiento, creación de un centro de entrenamiento militar fronterizo y una base aerotáctica.
Acusó a las autoridades colombianas y a sus opositores de utilizar los asesinatos el viernes 17 de septiembre de cinco militares y una ingeniero de la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) por irregulares en una emboscada entre La Victoria y La Charca, Estado de Apure para atacar a su gobierno.
En la misma zona aparecieron entre el domingo y el lunes otros cinco cadáveres acribillados y ayer se informó del hallazgo de otros dos cuerpos.
Por su parte, el gobierno colombiano invitó a Venezuela a colaborar en la vigilancia de la frontera.
Tenemos que dedicarnos a hacer una labor mancomunada en la frontera para castigar a los sinvergüenzas que dañan tanto la imagen de nuestro país como la del hermano país"", dijo ayer el ministro de Interior Sabas Pretelt.
Los presidentes Alvaro Uribe y Hugo Chávez se reunirán próximamente, posiblemente a comienzo de noviembre, para tratar el tema, señaló en Nueva York la canciller colombiana, Carolina Barco.